Antecedentes

En México comenzó el estudio y producción de las bellas artes desde la época de la Colonia, cuando Jerónimo Antonio Gil, tallador mayor de la Real Casa de Moneda, fundó la primera escuela de grabado en hueco que después se convirtió en Academia de las Tres Nobles Artes de San Carlos, donde se impartía pintura, escultura y arquitectura. La cual abrió sus puertas en 1781, estableciéndose como Real Academia de San Carlos en 1784, en el edificio que se ubica en las calles de Academia y Moneda en el Centro histórico de la Ciudad de México. En este lugar se ha cultivado la enseñanza de las artes visuales hasta la actualidad. Fue la primera institución de arte en América y años después, en 1910 la Universidad Nacional de México la integró dentro de la enseñanza superior, como la Escuela Nacional de Bellas Artes, luego Escuela Central de Artes Plásticas, durante la dirección de Diego Rivera. De este modo la Escuela Nacional de Artes Plásticas es poseedora de un reconocido prestigio a nivel nacional e internacional, de la que han formado parte destacados maestros que durante su historia se han convertido en sólidos pilares de esta honorable institución; precursores como el mencionado Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, José María Velasco, por mencionar solo algunos.

A partir del 2009 el Programa inicia una nueva fase que le permite integrar a una nueva entidad académica, que es el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), además de la Escuela Nacional de Artes Plasticas, la Facultad de Arquitectura y el Instituto de Investigaciones Estéticas.